Potencia y tecnología para el campo mexicano desde 1842.
La historia de Case IH comienza en 1842 con Jerome Case y sus trilladoras portátiles, que revolucionaron la cosecha de granos en Estados Unidos. En 1912, la compañía lanzó el primer tractor con motor de gasolina, el Case 30-60. Durante el siglo XX, Case IH innovó con sistemas de transmisión y potencia que marcaron tendencia.
En 1985, Case IH se fusionó con International Harvester, formando una de las marcas más completas del sector. Modelos icónicos como el tractor Case IH Magnum (introducido en 1988) y la cosechadora Axial-Flow se convirtieron en referentes de confiabilidad y rendimiento, presentes en muchos campos mexicanos.
Actualmente, Case IH ofrece en México una línea completa de tractores (seres Farmall, Maxxum, Puma, Magnum y Steiger), cosechadoras Axial-Flow, empacadoras y equipos de labranza. Sus modelos destacan por la tecnología AFS (Advanced Farming Systems) que integra monitoreo de rendimiento, guía satelital y control de secciones, optimizando la productividad.
La marca compite en el segmento de maquinaria agrícola mediana y pesada, con presencia en estados como Jalisco, Sinaloa, Guanajuato, Michoacán y Chihuahua. Case IH también ofrece financiamiento y planes de mantenimiento a través de CNH Capital, facilitando la adquisición para productores.
Case IH avanza hacia la agricultura inteligente con el desarrollo de tractores autónomos y sistemas de conectividad. La marca está invirtiendo en electrificación de equipos pequeños y en la expansión de su plataforma AFS para integrar datos de campo en tiempo real. Se espera que en los próximos años lleguen a México más modelos con motores Stage V y sistemas de reducción de emisiones, alineados con las tendencias globales de sostenibilidad y eficiencia.
Case IH tiene una reputación sólida en México por la durabilidad de sus tractores y cosechadoras, especialmente en cultivos de granos y caña. Los usuarios destacan su resistencia en condiciones de trabajo pesado y la disponibilidad de refacciones originales en la red de distribuidores autorizados.
Los costos de mantenimiento son competitivos dentro del segmento de maquinaria agrícola de alta gama. Las refacciones originales se consiguen en distribuidores oficiales y centros de servicio en las principales zonas agrícolas. El precio de las piezas puede ser superior al de marcas genéricas, pero la calidad y duración lo compensan.
Entre los más vendidos están los tractores Farmall (series U, C y A) para labores medianas, la serie Puma para trabajos pesados, y la cosechadora Axial-Flow 2400 por su eficiencia en granos. También el tractor Magnum 340 es popular en grandes extensiones.
Case IH compite directamente con marcas como John Deere, New Holland y Massey Ferguson. Se distingue por su tecnología AFS y la robustez de sus equipos, especialmente en cosechadoras. Aunque los costos iniciales pueden ser altos, la durabilidad y el soporte técnico son valorados por los productores.
Case IH es pionera en sistemas de agricultura de precisión con su plataforma AFS, que integra monitoreo de rendimiento, guía satelital y control de aplicaciones. Además, su línea Axial-Flow de cosechadoras es reconocida por su eficiencia en la separación de granos, reduciendo pérdidas en campo.